Fragoral ,

El ser humano es el único animal que habla. Hacer uso de símbolos -más allá de los puros mecanismos instintivos- implica un engaño, ya que se basa en la utilización de rasgos a través de una convención ámpliamente aceptada. Hablar es, por tanto, dejar siempre abierta la posibilidad de engañar. El símbolo, en tanto convención, roza esta arista del engaño: El discurso es la negación de la cosa concreta. Engaño no malicioso, podría decirse; engaño más allá de la intención.

En mi propuesta para Actions on Christmas Eve he recurrido a la tradición como único elemento para ser referenciado como demostración del día seleccionado. Ante una realidad en contínua fragilidad de dispositivos materiales falsables huyo de estos para tomar como referente de una tradición, propia de nuestra cultura católica, el recitar del verso de navidad.