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ROLOC. Transformation chromatic stripes
Roloc es un software experimental que se basa en la codificación cromática de imágenes. Roloc analiza una imagen y, a partir de unos colores predeterminados por el usuario, la reconvierte en franjas de diferentes tamaños según su proporción cromática. De esta manera toda imagen se reordena en franjas verticales de colores planos.

Seguidamente se muestran tres proyectos realizados con Roloc: Speresaic (2016), Funsaic (2014) y Ensaic (2013).

 

 

 

Speresaic: evocación por colores, ordenación por bandas de color y selección de un espacio muy concreto de Barcelona por parte de una ciudadana de Zagreb.

Este libro forma parte de la exposición The New Materialisms (Station 3) en la Galería grey-area en Korcula e intenta establecer un diálogo entre dos espacios, el croata i Barcelona, ciudad donde vivo.

Speresaic presenta la relación entre una selección de fotografías de la Plaza Sant Pere de Barcelona y la codificación de éstas a través de Roloc a partir de la selección cromática de Lili Bomeštar. Lili visitó Barcelona durante el mes de mayo de 2014. Presento en este libro como la traducción cromática de un espacio conectado con el recuerdo de alguien que visita por primera vez ese espacio.

Imágenes: Plaza Sant Pere de Barcelona fotografiada durante el mes de julio de 2016.
Colores: R:0 G:119 B:139 / R:0 G:142 B:170 /  R: 201 G:151 B:0 / R:182 G:12 B:47 / R: 140 G:133 B:123  seleccionados porLili Bomeštar.

 

 

Funsaic es el resultado de la contracción de dos palabras, Funchal y Mosaico, relacionadas con los dos ideas centrales de un mismo proyecto.

La primera parte de este proyecto es una selección de 135 fotografías del pavimento de las calles de la capital de Madeira, Funchal. La segunda parte es el resultado de una codificación de estas imágenes a través de un software creado por Pau Artigas. Este software, llamado “Roloc”, ha sido desarrollado para obtener traducciones cromáticas de imágenes ya creadas. Para este proyecto los cuatro colores fueron seleccionados por Vitor Magalhaes, artista y profesor en Funchal, al ser preguntado por los colores que pudiera relacionar con la isla de Madeira. Los colores seleccionados crean una imagen a partir de franjas verticales. La imagen final es una imagen doble, la primera es una fotografía del pavimento de Funchal y la segunda es la códificación por “Roloc” de la primera imagen.

“Roloc” se basa en la codificación cromática de imágenes. “Roloc” analiza una imagen y, a partir de unos colores predeterminados por el usuario, la reconvierte en franjas de diferentes tamaños según su proporción cromática. De esta manera toda imagen se reordena en franjas verticales de colores planos.

Imágenes: pavimento de Funchal durante los meses de marzo, abril y mayo de 2014.
Colores: R: 29 G: 138 B: 14 / R: 77 G: 187 B: 85 / R: 228 G: 117 B: 7 / R: 17 G: 17 B: 246 seleccionados por Vitor Magalhaes.

 

 

“Les jours s’en vont”

El “Titoni” cursaba el bachillerato en un colegio religioso de Sarriá. Su primo le daba lecciones extras desde las siete y media a las nueve de la noche. Luego -y se lamentaba diciéndomelo- debía hacer los trabajos escolares: problemas, análisi, traducir del griego…
El “Titoni” soñaba el pueblo de Altafulla, las huertas selváticas de “can Petxina”, el Josep Riera, el Luisito Macaya, la “bici” y el fusil disparapelotas. No es que Altafulla fuera paraíso durante el verano, pues era preciso contar con el señor Roca, maestro de enseñanza expeditiva y rápida, pero aquello no era, ni de mucho, esta angustia de cada día ni el esconderse de trás de Pueyo, el “fatty”, cuando el padre Venancio anunciaba: “Bien, ahora haremos problemas en la pizarra. Salga usted”.
El primo del “Titoni” estudiaba para químico, era oficial de milicias, y muy a menudo le vociferaba cosas que parecían humillantes. Pero esto era muy diferente. Algunas veces, sobre todo en Navidades, comía en casa, o le invitaban algunos días del mes de agosto en Altafulla, y entonces era un gran camarada y le quería mucho.
El “Titoni” sentíase desamparado. Pensaba que la vida era una pesadilla, con la esclavitud de las matemáticas, y envidiaba la vida libre, imposible para él, de cualquier muchacho de Altafulla. Muchas veces, se metía en la cama y lloraba amargamente.
Su abuelo, que era un poco poeta, le decía que los días llegan y se van.

“Diana y el mar muerto” de Joan Perucho.

Imágenes: Los pinos del “Encís” de Altafulla, fotografiados durante el mes de abril de 2013.
Colores: R:160 G:60 B:0 / R:255 G:175 B:0 /  R: 30 G:200 B:10 / R:219 G:255 B:255 seleccionados por Luis Antoni Puig (El Titoni).